La obsesión por enfermar a alguien más

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Es difícil imaginar que existen personas capaces de hacerle daño a un niño pequeño, a tal grado de poner en riesgo su integridad física y llegando a los extremos de producirle la muerte. Por desgracia, el maltrato y el abuso infantil provienen de personas cercanas a ellos donde se supone que debe de existir un cuidado nato.

Cualquier tipo de maltrato infantil es lamentable e innecesario, así como toda acción que involucre el daño a un niño. Sin embargo, en algunas ocasiones el mensaje no es tan claro y no sabemos distinguir las intenciones ocultas de comportamientos “abnegados”.

Es por esta razón que hoy quiero hablarles sobre una forma de maltrato infantil que a menudo pasa desapercibida durante semanas, meses e incluso años. Considero que uno de los primeros pasos para prevenirlo es saber que existe y es más frecuente de lo que se sospecha.

El Síndrome de Munchausen por poder (Munchausen by proxy) es aquél donde un adulto provoca o finge enfermedades en un niño a su cargo. Según las investigaciones que se han llevado a cabo en hospitales infantiles, generalmente es la madre quien manipula a su hijo e inventa que padece alguna enfermedad para luego solicitar ayuda, sin embargo esto no excluye que el padre u otro cuidador pueda causar el daño.

Es tanto el afán de mantener la mentira que se han llegado a los extremos de provocar los síntomas y las lesiones, ocasionando que los niños se encuentren en un ciclo interminable de pruebas, hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas.

¿Cuál es la razón de que cometan tal atrocidad?

¿Qué es lo que ellas ganan al lastimar a sus propios hijos?

Se piensa que es debido a la atención que ella recibe por parte del equipo de salud que atiende a su hijo cada vez que acude al hospital. Forma una relación con ellos donde se ocupa de mantener una imagen de aparente devoción y preocupación por el niño lo que la hace quedar fuera de toda sospecha de ser considerada como una posible agresora.

Sí indagamos más acerca del origen de esta motivación podemos decir que se debe en gran parte al entorno donde nacieron y crecieron estas personas. Según las investigaciones, suelen ser jóvenes, de bajo nivel socioeconómico y desempleados. Además se han encontrado indicios de que ellas mismas han sido victimas de maltrato, abuso sexual y abandono emocional en la infancia. Al mencionar esto, no justificó la conducta sino que se comprende la formación del Síndrome de Munchausen por poder.   

Sin embargo, parece que estos no son los únicos motivos, en ocasiones puede ser debido a la obtención de una recompensa material como en el siguiente caso:

Reino Unido, 2007. 

Lisa Hayden Johnson es arrestada y condenada a 3 años 3 meses tras admitir los cargos de manipulación infantil y estafa de los que fue acusada. Permaneció 6 años fingiendo que su hijo estaba enfermo a tal grado que el mismo niño llegó a creer que realmente se encontraba mal. Lisa realizaba actos ficticios para mantener la mentira, como hacer que su hijo usara silla de ruedas, alimentarlo por una sonda, atribuirle parálisis cerebral o mezclar glucosa con una muestra de orina para simular diabetes. Todos estos actos le proporcionaban donaciones, regalos y conocer a celebridades. La alerta la dio uno de los médicos del niño al revisar su historial médico y darse cuenta que el diagnostico era poco claro y perdurable, por lo que se inició una investigación que culmina en su encarcelamiento.

Los cuidadores obtienen beneficios emocionales o materiales a costa de la salud de los menores. Las personas que abusan de los niños de esta manera no son mayoría, sin embargo se sospecha que este síndrome podría explicar muchos casos de muerte infantil.

El Síndrome de Munchausen por poder es difícil de comprender y digerir, sobretodo por la implicación del daño a menores ocasionado por adultos comprometidos con su cuidado. Este padecimiento es una realidad, no se trata de un suceso aislado ni falso, sino que existe documentación de un gran número de casos. El saber que existe nos obliga a estar alerta y a pensar en la probabilidad de que sí un niño se encuentra constantemente enfermo sin ninguna causa aparente tal vez se halle atrapado en este síndrome.

Por Stephanie Herrera

 

Fuentes bibliográfica:

Cerda Ojeda, F. de la, Goñi González, T., & Gómez de Terreros, I.. (2006). Síndrome de Munchausen por poderes. Cuadernos de Medicina Forense, (43-44), 47-55. Recuperado en 21 de noviembre de 2016, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-76062006001100004&lng=es&tlng=es.

Maida S., Ana Margarita, Molina P., María Elisa, & Carrasco Ch., Ximena. (1999). Síndrome de Munchausen-por-poder: un diagnóstico a considerar. Revista chilena de pediatría, 70(3), 215-220. https://dx.doi.org/10.4067/S0370-41061999000300007

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